Es para ti si…
- Tus labios han perdido volumen o definición con los años.
- Los notas secos o apagados aunque los hidrates.
- Te han salido arruguitas encima del labio superior.
- Quieres corregir una pequeña asimetría.
- Buscas más volumen, pero sin que se note que te has hecho algo.
Relleno de labios con ácido hialurónico, a la medida de tu cara
El ácido hialurónico es una sustancia que tu propio cuerpo produce y que retiene agua. Aplicado en el labio, permite trabajar cosas muy distintas según la técnica y la cantidad: devolver hidratación, marcar el contorno, levantar ligeramente las comisuras, equilibrar el labio superior con el inferior o aportar volumen.
Lo importante no es cuánto se pone, sino dónde. Un labio proporcionado tiene en cuenta tu sonrisa, tus dientes, el tamaño de tu boca y el resto de tus rasgos. Por eso el relleno de labios con ácido hialurónico se diseña en consulta, mirando tu cara de frente y de perfil, y a veces la mejor opción es empezar con poco y ajustar en la revisión.
Hidratación, perfilado o volumen: qué necesita tu labio
- Hidratación de labios: para labios secos, con finas líneas o apagados. Mejora la textura y el aspecto jugoso sin cambiar el tamaño.
- Perfilado de labios: define el borde y recupera el dibujo del labio cuando se ha desdibujado con los años.
- Aumento de labios: aporta volumen de forma controlada, siempre en proporción con tu cara.
- Código de barras: suaviza las líneas verticales que aparecen sobre el labio superior, el llamado código de barras de los labios, que se marcan con el gesto y con el paso del tiempo.
Muchas veces lo que necesita un labio es una combinación de varias de estas cosas. Para eso existe Labios Gold, el protocolo propio de la clínica para trabajar el labio de forma más completa; en la valoración, la doctora te explica qué incluye y si tiene sentido en tu caso.
Cómo trabaja la doctora: un labio que siga siendo tuyo
La Dra. Mendoza no trabaja con plantillas ni con el labio de moda. Antes de tratar, te pregunta qué te gustaría cambiar y te dice con honestidad qué es razonable para tu cara. Si con hidratar y perfilar vas a verte mejor que con más volumen, te lo dirá, aunque vinieras pensando en otra cosa.
Prefiere ir poco a poco: es más fácil añadir un poco en la revisión que corregir un exceso. Si un relleno anterior no te gustó o se ha desplazado, puede valorarlo y, si hace falta, disolverlo con hialuronidasa antes de empezar de nuevo. Y cuando el labio forma parte de un conjunto, también puede proponerte mirar la cara entera con una armonización facial o equilibrar el perfil con la rinomodelación.
Qué esperar después del tratamiento
El labio es una zona muy vascularizada, así que es normal que se inflame durante las primeras 24-72 horas y que pueda salir algún pequeño hematoma. En esos días el volumen parece mayor que el resultado final: hay que esperar alrededor de dos semanas para ver cómo queda de verdad, que es cuando se hace la revisión.
Los primeros días conviene evitar presionar o masajear el labio, el deporte intenso y el calor fuerte. Si sueles tener herpes labial, coméntalo en la valoración: puede ser necesario prevenirlo antes del tratamiento.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


