Es para ti si…
- Notas la piel más fina, seca o apagada aunque la cuides.
- Empiezas a ver flacidez leve en mejillas, cuello o escote.
- Quieres mejorar la piel sin añadir volumen ni cambiar tus rasgos.
- Te preocupa la flacidez de la piel en brazos, abdomen o rodillas.
- Buscas un resultado que se note en la piel, no en la forma de tu cara.
Qué es Profhilo y qué hace en la piel
Profhilo es un producto sanitario de ácido hialurónico muy concentrado que combina cadenas de alto y bajo peso molecular y se estabiliza sin los agentes químicos que se usan en los rellenos. Por eso no se queda en un punto dando volumen: se difunde por la piel y la hidrata desde dentro.
Esa hidratación profunda con ácido hialurónico funciona además como estímulo para que la piel mejore su calidad. Con las semanas la notas más jugosa, más elástica y con mejor tono, y la flacidez de la piel leve se suaviza. Es lo que se conoce como bioremodelación: no cambia tus facciones, mejora el tejido sobre el que están.
Se usa sobre todo en cara y cuello, pero también en escote, manos y algunas zonas del cuerpo donde la piel ha perdido elasticidad con los años, el sol o los cambios de peso.
Facial, Structura y Body: qué versión necesitas
No todas las pieles ni todas las zonas necesitan lo mismo. Por eso trabajamos con varias versiones:
- Profhilo facial: para la piel de la cara, con puntos de aplicación pensados para repartir el producto de forma uniforme.
- Profhilo en formato clásico: el producto original, que también puede aplicarse en cuello, escote o manos según la valoración.
- Profhilo Structura: pensado para la zona lateral de la cara, cuando además de calidad de piel se ha perdido soporte y la mejilla empieza a descolgarse.
- Profhilo Body: para zonas del cuerpo como brazos, abdomen, cara interna de los muslos, rodillas o escote, donde la piel ha perdido firmeza.
Si la flacidez del cuerpo es más marcada, puede encajar mejor otro enfoque o una combinación; lo explicamos en la página de flacidez corporal.
Profhilo, skinbooster o bioestimuladores: cuál te conviene
Es una duda muy habitual en consulta. Profhilo trabaja sobre todo la hidratación y la elasticidad, con pocas sesiones. Un skinbooster se centra más en la luminosidad y la textura superficial, y los bioestimuladores de colágeno buscan más firmeza a largo plazo cuando la flacidez es mayor.
Muchas veces lo mejor es combinarlos en un plan por etapas, pero no siempre hace falta: depende de tu piel, de tu edad y de lo que te preocupa. Lo importante es empezar por lo que más diferencia va a marcar en tu caso.
Cómo trabaja la Dra. Johana Mendoza
Para la doctora, la calidad de la piel es la base de todo. Antes de proponerte rellenos o tratamientos más intensos valora cómo está tu piel y, muchas veces, empieza por prepararla, porque una piel hidratada y firme responde mejor a cualquier otro tratamiento y, por sí sola, ya cambia mucho la cara. Es algo que sus pacientes destacan en sus reseñas.
En la valoración observa tu piel, estudia en qué zonas has perdido firmeza y te explica qué versión de Profhilo tiene sentido en tu caso, o si no lo necesitas. Su criterio es el de menos es más: resultados que se notan en la piel, no en tus rasgos. La aplicación la hace ella, con más de 15 años de experiencia en medicina estética y bioestimulación.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


