Es para ti si…
- Tienes grasa en el abdomen, los flancos o las cartucheras que no se va con dieta ni ejercicio.
- Estás en tu peso, o cerca de él, y te molesta una zona concreta.
- Quieres afinar el contorno sin quirófano ni baja.
- Buscas un tratamiento médico con valoración previa, no una promesa de adelgazar.
- Has perdido peso y te queda un acúmulo localizado que no termina de irse.
Grasa localizada: no es lo mismo que adelgazar
La grasa localizada es ese acúmulo que se queda en una zona aunque el resto del cuerpo cambie: la grasa abdominal bajo el ombligo, los flancos, las cartucheras, la cara interna de los muslos o los brazos. Tiene mucho que ver con la genética y las hormonas, y por eso a veces no cede ni con disciplina.
Los tratamientos de esta página actúan sobre esas zonas, no sobre el peso. Tienen más sentido en personas que están en su peso o cerca de él y tienen un acúmulo bien definido. Si lo que buscas es perder kilos, la doctora te lo dirá con claridad: primero hay que trabajar la alimentación y la actividad y, después, si queda una zona concreta, tratarla.
Enzimas corporales: lipólisis sin cirugía
Las enzimas corporales (Enzymas Body Sculpt) son un preparado de enzimas lipolíticas que la doctora infiltra en la grasa de la zona con agujas finas. Su función es ayudar a degradar las células grasas, que el organismo elimina después de forma progresiva por sus vías naturales.
Es una lipólisis sin cirugía pensada para acúmulos concretos. Tras la sesión es normal notar la zona hinchada, caliente o sensible durante unos días, y a veces aparece algún hematoma. Se hacen varias sesiones, separadas el tiempo que la doctora indique, y el cambio se valora con calma a lo largo de las semanas.
Hidrolipoclasia: solución y ultrasonidos
En la hidrolipoclasia, la doctora infiltra una solución en el tejido graso de la zona y, a continuación, se aplican ultrasonidos. La solución prepara el tejido y los ultrasonidos ayudan a romper las células grasas, cuyo contenido se elimina después a través del sistema linfático.
Por eso, después de cada sesión importa moverse, beber agua y, si se indica, completar con drenaje linfático. Se suele plantear en zonas como el abdomen, los flancos o las cartucheras, en un ciclo de varias sesiones. Si prefieres empezar por algo sin agujas, en cabina hacemos cavitación, que usa ultrasonidos sin infiltración y es un enfoque más suave.
Cómo decide la Dra. Johana Mendoza qué te conviene
En la valoración, la doctora explora la zona y pellizca el tejido para comprobar que de verdad es grasa localizada, y no flacidez, retención de líquidos o celulitis, que se tratan de otra forma. También revisa tu historia clínica y te pregunta cómo ha cambiado tu peso en los últimos meses.
Con eso decide si encajan las enzimas, la hidrolipoclasia o ninguna de las dos. Si la piel ya está algo descolgada, quitar volumen puede hacerlo más evidente, así que quizá te proponga tratar también la flacidez corporal. Y si el acúmulo es mayor o más firme, puede valorar otras opciones médicas, como el endoláser. Su criterio es el de siempre: proponerte lo que necesitas, a veces menos, y explicarte qué puedes esperar.
Qué puedes esperar y cómo mantenerlo
El cambio es progresivo: el contorno se va afinando en las semanas posteriores a cada sesión y se valora mejor al terminar el ciclo. No hay una cifra que podamos prometerte, porque depende de la zona, de la cantidad de grasa y de cómo responde cada persona.
Lo conseguido se mantiene mejor si conservas tu peso: la grasa que queda en la zona puede volver a crecer si engordas, igual que en el resto del cuerpo. Mantener tus hábitos es lo que hace que el resultado se sostenga en el tiempo.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


