Es para ti si…
- Tienes arañas vasculares rojas o violáceas en los muslos o las piernas.
- Te molestan pequeñas venas azuladas que se transparentan bajo la piel.
- Evitas faldas o bañador por cómo se ven tus piernas.
- Buscas un tratamiento en consulta, sin cirugía ni baja.
- Quieres que un médico valore antes si tus varices necesitan otro estudio.
Arañas vasculares y varices: qué se puede tratar en consulta
No todas las venas visibles son iguales. Las arañas vasculares (telangiectasias) son vasos muy finos, rojos o violáceos, que forman ramas o pequeñas redes. Las venas reticulares son algo más gruesas, azuladas, y se transparentan bajo la piel. Y las varices propiamente dichas son venas dilatadas y abultadas, a menudo con síntomas.
La microesclerosis está indicada para las dos primeras y para varices de pequeño calibre. Son un problema sobre todo estético, aunque a veces se acompañan de pesadez o picor. Influyen la genética, las hormonas, los embarazos y pasar muchas horas de pie o sin moverse, por eso es frecuente que las varices en las piernas aparezcan en varias mujeres de la misma familia.
Cómo funciona la escleroterapia
La escleroterapia consiste en inyectar dentro del vaso, con una aguja muy fina, un líquido esclerosante. Ese producto irrita la pared de la vena, que se cierra y deja de llevar sangre; con el tiempo, el cuerpo la reabsorbe y deja de verse. La sangre sigue circulando por otras venas sanas.
El cambio no es inmediato: los vasos tratados se van aclarando a lo largo de las semanas siguientes y algunos necesitan más de una sesión. Después te pediremos que camines y que evites el calor intenso y el sol directo en las piernas durante un tiempo, para cuidar el resultado. Por eso muchas pacientes prefieren tratarse en los meses con menos sol.
Cuándo hace falta un estudio vascular
Las varices grandes, abultadas o con síntomas son otra cosa. Si notas dolor, pesadez marcada, hinchazón de tobillos, calambres frecuentes, cambios de color en la piel o heridas que tardan en curar, puede haber una insuficiencia venosa que hay que estudiar.
En esos casos no empezamos por la esclerosis estética. La doctora te recomendará un eco-doppler y una valoración por cirugía vascular o angiología, que decidirán el tratamiento de base. Una vez resuelto, si quedan arañas vasculares, podemos tratarlas en consulta. Tratar solo lo visible sin mirar lo que hay debajo no sería honesto contigo.
Cómo lo plantea la Dra. Johana Mendoza
La valoración médica es lo primero: la doctora mira tus piernas de pie, te pregunta por síntomas, embarazos, anticonceptivos o antecedentes de trombosis y decide si la microesclerosis tiene sentido. Si lo tiene, te explica cuántas sesiones calcula y qué cambio es razonable esperar, porque la tendencia a desarrollar arañas vasculares no desaparece y con los años pueden salir otras.
Se trabaja por sesiones, empezando por las zonas que más te preocupan, y su criterio es el de siempre: proponerte lo que necesitas y decirte con claridad si tu caso es para otro especialista. Como complemento para las piernas cansadas, el drenaje linfático en cabina puede ayudarte a sentirlas más ligeras.
Qué puedes esperar del resultado
Bien indicada, la microesclerosis puede conseguir que las piernas se vean más uniformes y que las arañas vasculares tratadas dejen de llamar la atención. Lo habitual es que el cambio se aprecie de forma gradual, sesión a sesión, y que algunos vasos necesiten un repaso.
Conviene saber también lo que no hace: no cambia la tendencia de tus venas, así que con el tiempo pueden aparecer otras nuevas y quizá quieras hacer un repaso cada cierto tiempo. Moverte a diario, cuidar tu peso y no pasar demasiadas horas sin cambiar de postura ayuda a cuidar tus piernas.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


