Es para ti si…
- Te levantas con la mandíbula cansada, dolorida o con dolor de cabeza.
- Aprietas o rechinas los dientes, de día o mientras duermes.
- Tu dentista te ha hablado de desgaste dental por bruxismo.
- Notas los maseteros muy marcados y la cara más cuadrada.
- Ya usas férula, pero sigues notando la tensión.
Qué es el bruxismo y por qué carga tanto la mandíbula
El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes, muchas veces sin darte cuenta: de noche mientras duermes, o de día cuando estás concentrada o con estrés. El músculo que hace casi todo ese trabajo es el masetero, el que notas en el ángulo de la mandíbula al apretar. Muchas personas no saben que aprietan hasta que el dentista ve el desgaste o alguien les oye rechinar por la noche.
Cuando ese músculo pasa horas en tensión aparecen las señales típicas: dolor de mandíbula por apretar los dientes, cansancio al masticar, dolor de cabeza al despertar, molestias cerca del oído o desgaste de los dientes. Con el tiempo el masetero puede crecer, como cualquier músculo que se entrena a diario, y la parte inferior de la cara se ve más ancha o cuadrada.
Cómo actúa el tratamiento en los maseteros
El tratamiento del bruxismo en los maseteros consiste en aplicar un neuromodulador en unos pocos puntos de cada masetero para reducir la fuerza con la que aprietas. El producto es toxina botulínica tipo A, un medicamento de prescripción que solo puede indicar y administrar un médico; la dosis se decide en consulta según el tamaño y la fuerza de tu músculo.
El músculo no deja de funcionar: puedes hablar, comer y sonreír con normalidad. Lo que cambia es la intensidad del apretamiento y, con ella, la sobrecarga sobre la articulación y los dientes. Cuando el masetero está aumentado de tamaño, además, suele afinarse con las semanas, y el contorno inferior de la cara se ve más suave. Es el mismo principio de relajar el músculo que se usa en las arrugas de expresión.
También es importante saber lo que no hace: no cura la causa del bruxismo, que suele tener que ver con el estrés, el sueño o la mordida. Por eso funciona mejor como parte de un plan, junto a la férula de descarga y las indicaciones de tu dentista.
Cómo lo enfoca la Dra. Johana Mendoza
La doctora empieza por escucharte: desde cuándo aprietas, en qué momentos lo notas, si tienes dolor, si usas férula y qué te ha dicho tu dentista. Después explora el masetero en reposo y apretando, porque el tamaño y la fuerza del músculo, y la diferencia entre un lado y otro, son los que marcan la dosis.
Su criterio es tratar lo justo para aliviar la tensión sin cambiarte la cara ni la forma de masticar. Si el problema principal parece estar en la articulación o en la mordida, te lo dirá con claridad y te recomendará que lo valore primero tu dentista. Y si además quieres definir el ángulo de la mandíbula, te explicará cómo se puede combinar con la marcación mandibular.
En la clínica de Hortaleza el tratamiento lo hace siempre ella, con más de 15 años de experiencia en medicina estética. Sus pacientes destacan precisamente eso: un trato cercano y una doctora que recomienda lo que necesitas, no más.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


