Es para ti si…
- Notas que el pómulo ha bajado y la cara se ve más cansada.
- Se te está desdibujando la línea de la mandíbula.
- Tienes una flacidez leve o moderada y no quieres cirugía.
- Quieres un efecto lifting que no te cambie la expresión.
- Buscas un tratamiento que, además, mejore la calidad de tu piel.
- Necesitas volver a tu rutina al día siguiente.
¿Qué son los hilos tensores de conos?
Son hilos finos de material reabsorbible que se colocan bajo la piel con una aguja, sin cortes. Los hilos tensores Silhouette Soft® que usa la doctora son de ácido poliláctico y llevan a lo largo pequeños conos orientados en dos direcciones. Esos conos se apoyan en el tejido y permiten recolocarlo hacia arriba y sujetarlo en su nueva posición: por eso el efecto lifting se nota desde el primer día.
Con el tiempo, el hilo se reabsorbe y deja algo más: el ácido poliláctico estimula la producción de colágeno alrededor de su trayecto. Ese efecto regenerativo es progresivo y hace que la piel gane firmeza y calidad durante los meses siguientes. Por eso, en un lifting con hilos sin cirugía de este tipo, el resultado no depende solo de la tensión del primer día.
Hilos tensores en la cara: qué zonas se tratan
Los hilos tensores en la cara se planifican según hacia dónde ha descendido cada tejido. Las zonas que más se trabajan son:
- Tercio medio y pómulos: devuelven el volumen a su sitio y suavizan, de forma indirecta, el surco que baja hacia la boca.
- Línea mandibular: redefinen el óvalo cuando el contorno de la mandíbula empieza a desdibujarse.
- Cuello y contorno: mejoran la transición entre la cara y el cuello y la sensación de flacidez en esa zona.
No todas las caras necesitan las tres zonas ni el mismo número de hilos. En la valoración, la doctora decide dónde colocarlos, cuántos y si conviene combinarlos con otros tratamientos, como la armonización facial con ácido hialurónico cuando, además de flacidez, hay pérdida de volumen.
Por qué hilos de conos y no lisos o de espículas
No todos los hilos tensores son iguales. Los hilos lisos apenas sujetan el tejido: su función es, sobre todo, estimular la piel. Los de espículas tienen pequeñas muescas cortadas en el propio hilo y agarran algo más, pero suelen ofrecer menos anclaje y resultados más cortos.
Los hilos de conos bidireccionales reparten la tracción en varios puntos de apoyo y sujetan el tejido en dos sentidos. En la práctica, esto se traduce en una elevación más estable y en un resultado que, según cada persona, puede mantenerse hasta 24 meses. Que dure más o menos depende de tu piel, de tu grado de flacidez y de tus hábitos.
Cómo trabaja la Dra. Johana Mendoza con los hilos
La doctora no empieza por los hilos, empieza por tu cara. En la valoración mira cómo ha cambiado tu rostro, qué ha descendido, qué ha perdido volumen y qué calidad tiene tu piel. Si los hilos no son lo que necesitas, te lo dice: a veces la mejora llega con menos, o con otro tratamiento como el Ultraformer o los bioestimuladores de colágeno.
Cuando sí están indicados, diseña sobre tu cara la dirección en la que se va a elevar cada zona antes de empezar, con un criterio claro: elevar lo justo para que te veas descansada, sin cambiar tu expresión ni dejar la cara tirante. Si quieres verlo antes de venir, en los vídeos de esta página la doctora explica cómo funcionan los hilos tensores de conos y qué puedes esperar del tratamiento.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


