Es para ti si…
- Te ves cansada o triste aunque no lo estés.
- Notas que la cara ha perdido volumen y se ve más afilada o hundida.
- Las sienes se te ven hundidas y la parte alta de la cara, más estrecha.
- Quieres empezar a prevenir sin un cambio evidente.
- Prefieres un plan global en lugar de tratar arrugas sueltas.
¿Qué es un Full Face con ácido hialurónico?
Con los años, la cara no solo se arruga: pierde volumen en zonas concretas, como las sienes, los pómulos, el mentón o el contorno mandibular, y los tejidos que estaban arriba empiezan a apoyarse más abajo. El resultado es una cara que se ve más cansada o más dura, aunque tú te sientas igual.
El Full Face con ácido hialurónico trabaja esos puntos de soporte dentro de una misma planificación. En lugar de rellenar directamente el surco o la ojera, la doctora devuelve la estructura que los sostiene, y muchas veces esas sombras se suavizan solas. Es un rejuvenecimiento facial sin cirugía que respeta tus rasgos: el objetivo es la proporción, no el volumen.
Baby Full Face o Golden Full Face: cuál encaja contigo
La diferencia principal está en la cantidad de producto y, con ella, en el objetivo:
- Baby Full Face (1, 2 o 3 viales): una dosis ligera repartida por la cara. Es la opción habitual si es tu primera vez, si quieres prevenir o si solo necesitas un pequeño ajuste para verte más fresca.
- Golden Full Face (1, 3, 5 o 6 viales): el protocolo de reestructuración de la clínica. Está pensado para caras que han perdido soporte en varias zonas y necesitan recuperar la arquitectura del rostro, con más viales y una planificación más amplia, o empezar por la zona prioritaria y continuar después.
El número de viales no se elige en un menú: lo propone la doctora tras la valoración, según lo que ha perdido tu cara y lo que quieres conseguir. Si con menos es suficiente, te lo dirá.
Relleno de sienes: la zona que casi nadie mira
Las sienes, o fosa temporal, se vacían con la edad, con la pérdida de peso o con el deporte intenso. Cuando se hunden, la parte alta de la cara se estrecha, la cola de la ceja pierde apoyo y la mirada se ve más cansada. El relleno de sienes con ácido hialurónico recupera ese contorno de forma sutil y, con poco producto, suele cambiar mucho cómo se percibe el rostro.
Puede hacerse como parte de un Full Face o como tratamiento independiente. Y si lo que más te preocupa es un punto concreto, también puedes valorarlo por separado, como el aumento de pómulos o la marcación mandibular.
La forma de trabajar de la doctora: menos es más
Una armonización facial bien hecha no se nota. Por eso la doctora empieza estudiando tu cara en reposo y en movimiento, y escuchando qué te molesta cuando te miras al espejo. A partir de ahí diseña un plan con prioridades: qué zona aporta más con menos producto, qué conviene dejar para una segunda fase y qué no hace falta tocar.
Sus pacientes repiten la misma idea: recomienda lo que necesitas, y a veces es menos de lo que venías a pedir. También tiene en cuenta la calidad de tu piel; si está deshidratada o con poca firmeza, puede proponerte prepararla antes, porque un relleno luce mejor sobre una piel sana.
Y una tranquilidad añadida: el ácido hialurónico es reabsorbible y, si alguna vez hiciera falta corregir algo, puede disolverse con hialuronidasa.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


