Es para ti si…
- Notas el óvalo de la cara menos definido que hace unos años.
- Empiezas a ver flacidez en el cuello o bajo la mandíbula.
- Quieres un efecto tensor sin agujas, sin cirugía y sin baja.
- Tu flacidez es leve o moderada, no un gran exceso de piel.
- Buscas tensar zonas del cuerpo como abdomen, brazos o rodillas.
¿Qué es Ultraformer y cómo actúa el HIFU facial?
Ultraformer es un equipo de ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU). Concentra la energía en puntos muy pequeños bajo la piel, a distintas profundidades, sin dañar la superficie. En esos puntos se genera calor de forma controlada: el tejido se contrae y la piel recibe la señal para fabricar colágeno nuevo.
Lo interesante es que puede llegar a la capa músculo-aponeurótica (SMAS), la misma que se recoloca en un lifting quirúrgico, además de a la dermis. Por eso se nota un primer efecto tensor y, sobre todo, una mejora que va apareciendo durante las semanas siguientes, a medida que el colágeno se reorganiza. Es un lifting sin cirugía en el sentido de que mejora la firmeza, pero no sustituye a la cirugía cuando hay mucho descolgamiento.
Cara, cuello y cuerpo: qué zonas se pueden tratar
En la cara se suele trabajar el óvalo, las mejillas, la zona bajo el mentón y la frente, para elevar ligeramente la ceja y abrir la mirada. Cada zona lleva una profundidad y una densidad de disparos distintas, porque la piel no es igual sobre el pómulo que junto a la mandíbula.
El Ultraformer en el cuello ayuda con la flacidez y las líneas finas que tanto delatan la edad, y tratar cara y cuello a la vez da un resultado más armónico. En el cuerpo, el HIFU corporal se usa en abdomen, cara interna de brazos y muslos o encima de las rodillas, cuando la piel ha perdido firmeza, por ejemplo después de adelgazar. Si es tu caso, te puede interesar también nuestra página sobre flacidez corporal.
¿Para quién es y cuándo conviene otra cosa?
Funciona mejor en pieles con flacidez leve o moderada que aún tienen buena capacidad de respuesta. Suele plantearse a partir de los treinta y muchos o los cuarenta, aunque importa más el estado de la piel que la edad. También es una buena forma de mantener la firmeza si ya has tratado la cara y quieres cuidarla sin pasar por agujas.
Si el descolgamiento es más marcado, el ultrasonido solo dará un cambio discreto. En esos casos la doctora te propondrá otra vía, como los hilos tensores o una combinación de técnicas, o te dirá con claridad si lo tuyo es quirúrgico. Y si lo que te preocupa es sobre todo la textura, los poros o las marcas de acné, hay opciones que trabajan más la calidad de la piel, como Morpheus8.
Cómo trabaja la Dra. Mendoza con Ultraformer
No hay dos sesiones iguales. Antes de tratarte, la Dra. Johana Mendoza mira cómo está tu piel, dónde se concentra la flacidez y qué te preocupa a ti al mirarte, y con eso decide zonas, profundidades y número de disparos. Prefiere pocas zonas bien elegidas a tratar toda la cara por sistema.
También es honesta cuando el ultrasonido no es lo que necesitas o cuando con menos basta: muchas pacientes llegan pidiendo un tratamiento concreto y salen con un plan más sencillo. Si conviene, prepara antes la piel o combina el Ultraformer con otros tratamientos para que el resultado sea natural. Que te vean descansada, no «hecha».
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


