Es para ti si…
- Notas las piernas pesadas e hinchadas al final del día.
- Retienes líquidos, sobre todo con el calor o en ciertos días del ciclo.
- Pasas muchas horas de pie o sin moverte y lo notas en las piernas.
- Estás haciendo un tratamiento corporal y quieres apoyar la recuperación.
- Buscas un tratamiento suave que, además, sea un rato para desconectar.
¿Qué es el drenaje linfático manual?
El sistema linfático recoge el exceso de líquido de los tejidos y lo devuelve a la circulación. Cuando va más lento, por el calor, por pasar muchas horas sin moverte, por cambios hormonales o después de un tratamiento, el líquido se acumula y aparecen la hinchazón y la pesadez.
El drenaje linfático manual es una técnica de masaje muy suave, con maniobras lentas, rítmicas y en una dirección concreta, que estimula ese sistema para que mueva los líquidos. No es un masaje de presión fuerte: se trabaja casi en la superficie de la piel, y por eso resulta tan relajante.
Retención de líquidos y piernas cansadas
La retención de líquidos se nota en los tobillos que marcan el calcetín, en los anillos que aprietan o en unas piernas que pesan más al final del día. Muchas personas lo notan más en verano, después de viajes largos o en los días previos a la regla. El drenaje ayuda a aliviar esa sensación y a que las piernas se noten más ligeras, sobre todo si se acompaña de hábitos sencillos: moverte, beber agua, reducir la sal y elevar las piernas al descansar.
Si además ves venitas o varices, conviene que lo valore un médico. La doctora puede estudiar si encaja la esclerosis de varices y combinarla con el drenaje para las piernas cansadas.
Drenaje después de otros tratamientos
El drenaje linfático es un buen aliado de otros tratamientos corporales. Después de la cavitación o de algunos tratamientos médicos para la grasa localizada, ayuda al cuerpo a eliminar lo que se ha movilizado. También combina bien con el tratamiento de la celulitis cuando hay un componente de retención; en la celulitis edematosa, en la que los líquidos pesan mucho, suele ser una parte importante del plan.
Si vienes de una cirugía, el drenaje puede ayudarte en la recuperación, pero solo con el visto bueno de tu cirujano y a partir del momento que te indique.
30 o 60 minutos: cuál elegir
La sesión de 30 minutos se centra en una zona, normalmente las piernas, y es útil como mantenimiento o cuando la pesadez está localizada. La de 60 minutos permite trabajar el cuerpo de forma más completa y es la que solemos recomendar como apoyo de otros tratamientos o cuando la retención es generalizada. Si vas a combinarlo con otro tratamiento, como la cavitación, te diremos cuándo conviene hacer cada sesión para que el drenaje llegue en el mejor momento. Si no lo tienes claro, en la valoración del caso te orientamos.
Una cabina de estética con criterio médico
El drenaje lo realiza el equipo de estética de la clínica, que forma parte de un centro médico dirigido por la Dra. Johana Mendoza. Antes de la primera sesión hacemos una valoración del caso: qué notas, desde cuándo y si hay algo, como una trombosis, una infección o un problema cardiaco, que desaconseje el drenaje.
Si la hinchazón es muy marcada, aparece solo en una pierna o tienes un linfedema diagnosticado, te recomendaremos que lo valore un médico antes, porque necesita un enfoque específico. Y si el caso lo pide, combinamos el drenaje con un tratamiento médico de la doctora para que cada parte sume.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


