Es para ti si…
- Ves más pelo de lo normal en el cepillo, la ducha o la almohada.
- Notas la raya más ancha o el pelo más fino que antes.
- Se te cae el pelo tras un embarazo, una época de estrés o una dieta.
- Tienes entradas o pérdida de densidad en la coronilla.
- Quieres saber qué te pasa antes de probar productos a ciegas.
Primero, el diagnóstico: por qué se te cae el pelo
La caída del cabello no es un diagnóstico, sino un síntoma que puede tener causas muy distintas. Las más frecuentes son el efluvio telógeno, una caída intensa y temporal que aparece semanas después de un parto, una época de estrés, una enfermedad, una dieta estricta o una falta de hierro; y la alopecia androgenética, que en los hombres da entradas y pérdida en la coronilla y en la mujer suele notarse como una raya más ancha y menos densidad. Hay otras, como la alopecia areata o las alopecias cicatriciales, que necesitan un enfoque diferente.
Por eso la primera consulta es un diagnóstico: historia clínica, exploración del cuero cabelludo y, habitualmente, una analítica para revisar hierro, tiroides, vitaminas y, según el caso, hormonas. Si lo que encontramos necesita a otro especialista, como dermatología, endocrinología o ginecología, te derivamos.
Alopecia en la mujer: un caso aparte
La alopecia en la mujer tiene sus particularidades. Los cambios hormonales del posparto o de la menopausia, el síndrome de ovario poliquístico o los problemas de tiroides influyen mucho, y es frecuente que se mezclen varias causas a la vez, como un efluvio sobre una alopecia androgenética de base. Muchas mujeres llegan después de meses probando champús y suplementos sin saber qué les pasa.
Por eso en la valoración la doctora dedica tiempo a entender tu historia completa antes de proponerte nada. Un buen diagnóstico es lo que evita perder tiempo y dinero en tratamientos que no van a la causa.
Mesoterapia con vitaminas capilares y exosomas capilares
Cuando el diagnóstico lo indica, trabajamos con dos tratamientos en consulta, solos o junto al tratamiento médico que necesites:
- Vitaminas capilares: la mesoterapia capilar consiste en microinyecciones en el cuero cabelludo de un cóctel de vitaminas, aminoácidos y otros activos pensados para nutrir el folículo y ayudar a fortalecer el pelo. Habitualmente se hacen varias sesiones al principio, más seguidas, y después otras de mantenimiento.
- Exosomas capilares: un complemento regenerativo que se aplica sobre el cuero cabelludo después de una técnica que abre microcanales, como apoyo al entorno del folículo. Te contamos más sobre ellos en la página de exosomas.
Son tratamientos que pueden ayudar a frenar la caída y a mejorar la calidad del pelo, pero los resultados dependen de la causa y de cada persona, y necesitan constancia.
Cómo trabaja la Dra. Johana Mendoza
La tricología, el estudio del pelo y del cuero cabelludo, es una de las áreas a las que la doctora se dedica. Su forma de trabajar es la misma que en el resto de la medicina estética: diagnóstico primero, tratamiento después y honestidad sobre lo que se puede conseguir. Si tu caída es un efluvio que va a remitir cuando se corrija la causa, te lo dirá; y si necesitas a otro especialista, también.
Lo que no hace es proponerte sesiones sin saber qué te pasa. Y te explicará desde el principio que el pelo necesita tiempo: los cambios se valoran por meses, no por semanas, y el seguimiento es parte del tratamiento. Puedes empezar por una valoración médica en la clínica de Hortaleza.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


