Es para ti si…
- Notas los párpados superiores más caídos y la mirada más cansada.
- La piel del párpado cae sobre la pestaña y te cuesta maquillarte.
- Tienes arruguitas y piel fina o flácida bajo los ojos.
- Quieres mejorar la mirada sin pasar por quirófano.
- Tu exceso de piel es leve o moderado, no muy marcado.
¿En qué consiste la blefaroplastia sin cirugía con plasma?
El tratamiento usa un dispositivo de plasma: una punta muy fina que no llega a tocar la piel y genera una pequeña descarga entre ella y la superficie. Esa descarga sublima, es decir, vaporiza, un punto diminuto de la capa más superficial. Se crea una red de puntos separados entre sí y, al cicatrizar, la piel del párpado se contrae y se tensa.
No hay bisturí, ni puntos, ni quirófano. Cada punto deja una costrita muy pequeña y oscura que se cae sola en unos días. A partir de ahí la piel sigue reorganizándose durante semanas, por eso el resultado se ve de forma progresiva. Se habla de plasma en los párpados porque es la zona donde más se usa, pero la misma tecnología sirve para otras zonas de piel fina.
Párpados caídos sin cirugía: superior, inferior o ambos
En el párpado superior se trabaja ese pliegue de piel que cae hacia las pestañas y endurece la mirada. En el párpado inferior, la piel fina y arrugada que hace que los ojos parezcan cansados. Se pueden tratar por separado o juntos, según dónde esté el problema.
Conviene hablar claro de las bolsas en los ojos: si son de grasa y están muy marcadas, el plasma mejora la piel que las recubre, pero no retira la grasa. Lo mismo ocurre con un exceso de piel en los párpados muy importante o con un párpado que cae por el músculo: ahí la solución es quirúrgica, y la doctora te lo dirá en la valoración. Si lo que te preocupa son las ojeras o el hundimiento bajo el ojo, mira nuestro tratamiento de ojeras.
Cómo trabaja la Dra. Mendoza con la mirada
La mirada es la zona donde más se nota un tratamiento mal indicado, así que la Dra. Johana Mendoza empieza por entender qué está pasando: si sobra piel, si hay bolsas, si la ceja ha caído o si el problema es de volumen. Cada causa tiene su solución, y no siempre es esta. Si la ceja ha bajado, por ejemplo, a veces tiene más sentido elevarla con hilos tensores que tratar el párpado.
Cuando el plasma está indicado, diseña los puntos según la forma de tu ojo y trata con prudencia: prefiere quedarse corta y repasar después a pasarse en una zona tan delicada. Para eso existen las sesiones de repaso. También te prepara para los días de costritas, para que sepas exactamente qué vas a ver en el espejo y cuándo.
Los días después: costritas y cuidados
Los primeros dos o tres días el párpado se hincha, sobre todo el inferior y por las mañanas. Después aparecen las costritas, que no se deben arrancar: caen solas en torno a una semana y dejan la piel rosada unos días más. Durante ese tiempo no podrás maquillar la zona, y tendrás que mantenerla limpia y protegerla del sol con rigor.
Por eso conviene elegir bien el momento: mejor en épocas de poco sol y sin eventos importantes en las dos semanas siguientes. Te daremos por escrito los cuidados y revisaremos tu evolución.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


