Es para ti si…
- Tu piel se ve apagada o cansada aunque duermas bien.
- Notas la piel deshidratada, tirante o con pequeñas líneas finas.
- Quieres preparar la piel para un evento o para otros tratamientos.
- Buscas luminosidad y buena textura sin añadir volumen.
- Te interesa una hidratación facial inyectable de mantenimiento.
Qué es un skinbooster
Un skinbooster es una hidratación facial inyectable: se aplica en microinyecciones muy superficiales un producto a base de ácido hialurónico ligero, poco o nada reticulado, que se reparte por la piel en lugar de quedarse en un punto. No rellena arrugas ni cambia volúmenes; lo que hace es mejorar la hidratación, la elasticidad y la luminosidad.
Encaja con una idea que la doctora aplica mucho: preparar la piel antes de pensar en otros tratamientos. Una piel bien hidratada se ve mejor por sí sola y responde mejor a todo lo demás. Se aplica en la cara y también puede trabajarse en cuello, escote o manos, según cada caso.
Skinbooster, protocolos Golden, Karisma Gold y vitaminas faciales
Según lo que necesite tu piel, trabajamos con varias opciones:
- Skinbooster: hidratación con ácido hialurónico ligero para pieles deshidratadas o apagadas.
- Skinbooster Golden y Golden Plus: protocolos de la clínica que parten del skinbooster y se adaptan a tu piel; la versión Plus está pensada para pieles que necesitan un trabajo más completo. La doctora te explica en la valoración qué incluye cada uno en tu caso.
- Karisma Gold: se basa en Karisma Rh Collagen, que combina ácido hialurónico no reticulado con un polipéptido de colágeno recombinante. Está pensado para mejorar la elasticidad y la textura de la piel, además de hidratarla.
- Vitaminas faciales: la mesoterapia facial clásica, con un cóctel de vitaminas, antioxidantes y otros activos para dar luz a la piel y mejorar su aspecto.
Cuándo elegir cada opción
La elección depende de tu piel, de tu edad y de lo que te preocupa. Si lo principal es la falta de luz y de hidratación, un skinbooster o las vitaminas faciales suelen ser un buen punto de partida. Si además notas pérdida de elasticidad o la piel más fina, Karisma Gold o un protocolo Golden pueden tener más sentido. Y cuando la flacidez es mayor, puede encajar mejor Profhilo o un bioestimulador de colágeno.
Si es la primera vez que te haces un tratamiento médico en la piel, suele ser una buena forma de empezar: es sencillo, la recuperación es rápida y permite ver cómo responde tu piel antes de plantear otros pasos.
También se combinan bien con tratamientos de cabina, como una limpieza facial profunda, o con un peeling químico cuando además quieres trabajar manchas y textura.
Cómo trabaja la Dra. Johana Mendoza
Sus pacientes lo repiten en las reseñas: la doctora prepara la piel antes de pensar en otros tratamientos. Una piel hidratada y luminosa cambia mucho la cara y, a veces, es todo lo que hace falta. Por eso en la valoración estudia tu tipo de piel, tu rutina y tus hábitos, y te recomienda lo que necesitas, que en ocasiones es menos de lo que venías a pedir.
La aplicación la hace ella, con microinyecciones muy superficiales y bien repartidas para que el resultado sea uniforme. Y te acompaña en el plan: cuántas sesiones, cada cuánto y cómo mantener el resultado en casa con una buena rutina y protección solar diaria.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


