Es para ti si…
- Tienes pequeños colgajos de piel en el cuello, las axilas o los párpados.
- Te rozan la ropa, los collares o el sujetador y se irritan.
- Te han salido con los años manchas en relieve, marrones o rugosas.
- Tienes puntitos rojos en el cuerpo y quieres quitarlos.
- Prefieres que un médico vea cada lesión antes de tratarla.
Qué lesiones se pueden eliminar con cauterización
La cauterización, o electrocoagulación, se usa para lesiones de la piel benignas, es decir, que no son peligrosas pero sí molestas o antiestéticas. Las más habituales son:
- Fibromas blandos o acrocordones: pequeños colgajos de piel, del color de la piel o algo más oscuros, que salen en cuello, axilas, ingles o párpados. Si quieres eliminar fibromas, suelen ser los más sencillos de tratar.
- Queratosis seborreicas, las conocidas como verrugas seborreicas: manchas en relieve, marrones y rugosas, que aparecen con la edad.
- Puntos rubí o angiomas rubí: puntitos rojos en relieve, muy frecuentes en el tronco.
Las verrugas víricas, las que causa el virus del papiloma, tienen un manejo distinto. La doctora te dirá en la valoración si se pueden tratar en consulta o si conviene otro enfoque.
Primero, la valoración de cada lesión
La cauterización destruye la lesión, así que después no se puede analizar. Por eso es imprescindible que antes un médico confirme que es benigna. La Dra. Johana Mendoza examina una a una las lesiones que quieres quitar y solo trata las que tienen un aspecto claramente benigno.
Si alguna le parece dudosa, ha cambiado de forma, de color o de tamaño, sangra sin motivo o es un lunar que no se ve claro, no la trata: te deriva a dermatología para que la estudien. Es una forma de trabajar prudente, que antepone tu salud a quitar una lesión ese mismo día, y es el mismo criterio de no tratar por tratar que aplica en todo lo que hace. Si tienes dudas sobre alguna lesión, puedes empezar por una valoración médica.
Cómo se hace y qué esperar después
Se limpia la zona y, según el tamaño y el número de lesiones, se aplica crema anestésica o una pequeña inyección de anestesia local. Con un electrocauterio de punta fina se aplica calor sobre la lesión hasta eliminarla o secarla. Los fibromas pequeños se quitan en segundos; las queratosis se van retirando por capas.
Después queda una pequeña costra, que cae sola en una o dos semanas, y debajo una piel rosada que se va igualando con el tono de alrededor. Mientras tanto hay que mantener la zona limpia, no arrancar la costra y protegerla del sol, para reducir la posibilidad de que quede una mancha.
Párpados, cuello y zonas delicadas
Muchas pacientes llegan por los fibromas del cuello o de los párpados, zonas visibles donde la piel es fina. En ellas se trabaja con especial cuidado y con la menor energía posible, para que la marca sea mínima. Si además notas exceso de piel en el párpado, en la misma consulta podemos hablar de la blefaroplastia sin cirugía.
Si tienes muchas lesiones, se pueden tratar en una sola sesión o repartirlas en varias, según la zona y tu comodidad. Y si lo que te preocupa son manchas planas más que lesiones en relieve, la luz pulsada puede ser más adecuada.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


