Es para ti si…
- Notas la cara menos firme, como si la piel cediera un poco.
- Ves flacidez facial en mejillas, óvalo o cuello y quieres frenarla.
- Prefieres un cambio gradual que nadie sepa identificar.
- Has perdido peso y la piel se ha quedado más blanda.
- Buscas un efecto duradero en la calidad de tu piel.
Qué son los inductores de colágeno
Con los años la piel fabrica cada vez menos colágeno, la proteína que le da firmeza. Eso se traduce en flacidez facial, piel más fina y un óvalo menos definido. Los bioestimuladores, también llamados inductores de colágeno, son productos inyectables que actúan como un estímulo para que tus fibroblastos, las células que producen colágeno, vuelvan a trabajar.
A diferencia del ácido hialurónico de relleno, su objetivo no es ocupar un hueco, sino mejorar la estructura de la piel desde dentro. Por eso el cambio no es inmediato: se va notando a lo largo de las semanas y, como el colágeno que se forma es tuyo, se mantiene bastante tiempo.
Ácido poliláctico e hidroxiapatita cálcica
Trabajamos con dos tipos de bioestimulador. La doctora elige uno u otro, o los combina, según tu piel y lo que necesitas:
- Ácido poliláctico: un material biocompatible y reabsorbible que el cuerpo va degradando mientras estimula colágeno nuevo. Se aplica en dos planos: superficial, más diluido, para mejorar la calidad y la firmeza de la piel; y profundo, para recuperar soporte en zonas donde se ha perdido estructura.
- Hidroxiapatita cálcica: microesferas en un gel que dan algo de soporte desde el primer momento y, a medida que el gel se reabsorbe, estimulan la formación de colágeno. Según cómo se prepare, se usa para mejorar la firmeza de la piel o para dar estructura en zonas concretas.
Los dos se usan también en el cuerpo, por ejemplo en el aumento de glúteos sin cirugía o en otras zonas donde la piel ha perdido firmeza.
Cuándo combinarlos con otros tratamientos
La flacidez casi nunca tiene una sola causa, así que muchas veces el mejor resultado sale de combinar. Los bioestimuladores mejoran la calidad y la firmeza de la piel; los hilos tensores reposicionan y elevan; el ultrasonido focalizado tensa en profundidad; Profhilo aporta hidratación profunda, y el ácido hialurónico repone volumen donde se ha perdido.
Lo que no hacen los bioestimuladores es levantar de forma inmediata un descolgamiento importante: si es tu caso, la doctora te explicará con claridad qué puedes esperar y qué combinación tiene más sentido. Te propondrá un plan con el orden y los tiempos adecuados, empezando por lo que más diferencia va a marcar en tu caso.
Cómo trabaja la Dra. Johana Mendoza
La bioestimulación y los inductores de colágeno forman parte de las áreas a las que la doctora se dedica desde hace más de 15 años. Su forma de trabajar parte de una idea sencilla: tratar la piel, no solo la arruga.
En la valoración estudia el grosor y la firmeza de tu piel, dónde se ha perdido soporte y cómo envejece tu cara, y decide qué producto, en qué plano y en cuántas sesiones. Prefiere ir poco a poco, con un plan por etapas y revisiones, antes que hacer mucho de una vez. Y si cree que todavía no lo necesitas, o que te compensa más otra cosa, te lo dirá: es lo que sus pacientes más valoran en sus reseñas.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


