Es para ti si…
- Tienes marcas o cicatrices de acné que te molestan al mirarte.
- Notas los poros abiertos, sobre todo en mejillas y nariz.
- Tu piel tiene una textura irregular o ha perdido luz.
- Quieres un tratamiento progresivo, con poca recuperación.
- Buscas mejorar la calidad de tu piel sin aparatología agresiva.
¿Qué es el microneedling y cómo actúa?
El microneedling consiste en pasar sobre la piel un dispositivo con microagujas muy finas que crean miles de microcanales controlados. La piel interpreta esas microheridas como una señal de reparación: se renueva y produce colágeno y elastina nuevos, que con las sesiones la hacen más lisa, firme y uniforme. La profundidad se elige según la zona: más superficial donde la piel es fina y algo mayor donde hay cicatrices.
Esos canales también permiten que los activos que se aplican durante la sesión penetren mejor, por ejemplo ácido hialurónico o vitaminas, elegidos según lo que necesite tu piel. Lo que muchas personas conocen como «pluma de microagujas» es exactamente esto, con la diferencia de que aquí la profundidad la decide y la ajusta un médico para cada zona.
Cicatrices de acné, poros dilatados y textura de la piel
Es una opción habitual para las cicatrices de acné superficiales o medias, las que dejan la piel con pequeños hoyos o irregularidades. También mejora los poros dilatados, la textura de la piel apagada o con relieve y las arrugas finas. Además de la cara, puede usarse en cuello, escote o en algunas estrías. Como no aplica calor, también es una opción a considerar en pieles más oscuras o con tendencia a mancharse, siempre tras valorarlas.
Si las cicatrices son más profundas o hay flacidez asociada, la doctora puede proponerte Morpheus8, que añade radiofrecuencia a las microagujas. Y si lo que te preocupa es sobre todo el color, con manchas o marcas oscuras, combinarlo con un peeling químico puede ayudar.
Cómo trabaja la Dra. Mendoza con el microneedling
Para la Dra. Johana Mendoza, el resultado empieza antes de la primera sesión. Valora el tipo de cicatriz, el grosor de tu piel y si tienes acné activo, porque sobre granos inflamados no se trabaja: primero hay que controlarlos. Con eso decide la profundidad para cada zona, que no es la misma en la frente que en las mejillas, y qué activos aplicar.
También es realista con las expectativas: el microneedling mejora mucho las marcas, pero no las borra de una vez. Prefiere un plan de varias sesiones bien espaciadas, con tu piel preparada y protegida del sol, a forzar en una sola sesión y alargar tu recuperación.
Después de la sesión
La piel queda roja, como tras un día de sol, y algo tirante. Lo habitual es que la rojez baje en uno o dos días; a veces aparece una descamación fina o pequeños puntitos que se van solos. Las primeras horas no conviene maquillarse, y durante unos días hay que evitar el sol, la piscina, la sauna y los productos irritantes.
Te daremos una rutina sencilla para casa, con limpieza suave, hidratación y protección solar alta. La mejora es progresiva: la notarás sesión a sesión y sigue avanzando en las semanas posteriores, a medida que la piel fabrica colágeno nuevo. Por eso entre una sesión y la siguiente se suelen dejar varias semanas: es el tiempo que la piel necesita para completar su reparación.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


