Es para ti si…
- Tienes manchas solares en la cara, el escote o las manos.
- Notas rojeces o pequeños vasos en mejillas y nariz.
- Ves tu piel con el tono apagado o desigual.
- Quieres un tratamiento sin agujas que encaje en tu rutina.
- Puedes evitar el sol directo mientras dura el tratamiento.
¿Qué es la luz pulsada intensa y cómo actúa?
La IPL no es un láser, aunque se le parece. Emite destellos de luz de un amplio rango de longitudes de onda que se filtran según lo que se quiere tratar. Esa luz la absorben sobre todo dos cosas: el pigmento de las manchas y la hemoglobina de los pequeños vasos. Al absorberla se calientan y el cuerpo las va eliminando, mientras la piel de alrededor apenas se altera.
Además, el calor suave estimula la dermis. Por eso se habla de fotorrejuvenecimiento: no solo se tratan manchas o vasos concretos, sino que la piel gana uniformidad y luz con las sesiones. Se aplica con un cabezal sobre una capa de gel frío y con los ojos protegidos.
Manchas solares, rojeces y pequeños vasos
Su terreno principal son las manchas solares, esas manchas marrones que aparecen con los años en las zonas más expuestas, y las rojeces difusas o los pequeños vasos dilatados en mejillas y nariz. Si quieres eliminar manchas en la cara de este tipo, suele responder bien, aunque lo habitual es que necesite varias sesiones. En las rojeces, la IPL ayuda a que la piel se vea más calmada y homogénea.
No todas las manchas son iguales. El melasma, por ejemplo, tiene un componente hormonal y la luz puede empeorarlo, así que suele abordarse de otra forma, con despigmentantes o un peeling químico adaptado. Y cualquier mancha que haya cambiado de forma, de color o de tamaño la debe ver primero un médico.
Antes y después: el sol manda
La IPL no se puede aplicar sobre piel bronceada, porque la luz no distingue bien entre el moreno y la mancha. Por eso conviene empezar en otoño o invierno, evitar el sol y las cabinas de bronceado las semanas previas y usar protección solar alta a diario durante todo el tratamiento. Si tomas alguna medicación que aumente la sensibilidad al sol, coméntalo antes: puede ser motivo para esperar.
Tras la sesión, la piel puede quedar algo roja unas horas. Las manchas se oscurecen y, en los días siguientes, se desprenden en forma de costra muy fina, como posos de café. Puedes hacer vida normal y maquillarte, pero sin exponerte al sol.
Cómo trabaja la Dra. Mendoza con la luz pulsada
Antes de la primera sesión, la Dra. Johana Mendoza revisa tus manchas una a una y tu fototipo, es decir, cómo reacciona tu piel al sol. Con eso decide si la IPL es adecuada, qué filtros y qué energía usar y si conviene preparar la piel antes. Si una mancha no le parece clara, te lo dirá antes de tratar nada.
Prefiere avanzar sesión a sesión a buscar un cambio brusco que irrite la piel. Y si tu caso se resuelve mejor con otro tratamiento o con una combinación, te lo propondrá así: muchas pacientes completan la luz pulsada con tratamientos que hidratan y dan calidad a la piel, como el skinbooster.
Información general: no sustituye a una valoración médica. Los resultados varían según cada persona.


